Hotel Ostseeresidenz Cammann Groemitz 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Aparcamiento
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Playa privada
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Actividades
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Comida/Bebida
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Agradable para niños
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No se permiten mascotas
Ubicación
El Hotel Ostseeresidenz Cammann Gromitz está situado en Grömitz, aproximadamente a 7 minutos andando del Promenade Grömitz, y ofrece alquiler de bicicletas, así como Wi-Fi en toda la propiedad. Los huéspedes de este hotel tienen a su disposición un aparcamiento privado gratuito por 7 EUR por día en el lugar.
Situado a solo 9 minutos caminando del Zoo Arche Noah, este hotel de 4 estrellas también se encuentra a poca distancia de lugares de ocio como Golf Club Ostseebad Groemitz. Entre los lugares de interés natural más populares cerca del Ostseeresidenz Cammann Gromitz encontrarás Strandkorbvermietung Groschke (600 metros) y Hundestrand Gromitz (1 km). Este alojamiento está situado a unos cuantos minutos en coche de la costa Báltica. El hotel Hotel Ostseeresidenz Cammann Gromitz está a unos 25 minutos andando del Steilkuste Gromitz y de otras atracciones principales de Grömitz.
El hotel cuenta con 23 habitaciones equipadas con TV de pantalla plana con canales vía satélite, además de servicio de tetera/cafetera. Estas habitaciones, amuebladas con un sofá, tienen balcón y un vestidor. En las habitaciones encontrarás almohadas de plumas, almohadas de plumón y almohadas de plumón/pluma. Equipados con ducha a ras de suelo y un inodoro separado de la ducha, los baños modernos disponen de secadores de pelo y toallas. Se puede disfrutar de unas vistas al jardín.
El día en el Ostseeresidenz Cammann Gromitz comienza con un desayuno gratuito. El restaurante la Osteria sirve varios tipos de platos italianos a 600 metros de distancia.
Reseña de un crítico de hotel
En mi reciente estancia en Ostseeresidenz Cammann, pude disfrutar de una experiencia que supera las expectativas. La conexión Wi-Fi rápida y estable me permitió mantenerme conectado mientras exploraba la zona, y al regresar, me sentí como en casa en la acogedora zona del bar; perfecto para disfrutar de un cóctel al atardecer. Además, el confort de la cama y las persianas eléctricas contribuyeron a unas noches de descanso reparador, algo esencial después de un día repleto de aventuras. La atención al detalle en cada rincón del hotel y la amabilidad del personal me hicieron sentir verdaderamente apreciado como huésped. La relación calidad-precio es insuperable, ofreciendo un refugio perfecto cerca de la playa sin sacrificar comodidad ni estilo. Sin duda, un lugar al que regresaré para seguir disfrutando de sus encantos.